Etiqueta: Dosiersinnombre

Tráfico de mercancía

Una malteada de mango, la playera que llevo deslavada, el calor que se siente en el pecho, que viene desde abajo y oprime, el metro. Los usbs de ocho gigabytes a veinte pesos para guardar fotos, música, películas, recuerdos, trabajos, archivos, dolores; las cucharas de madera para cocinar o comer que no rallan, no se

Seguir leyendo

Quisiera decir un poco más sobre esto

Celsius de vacaciones Para Marina dejar la casa en llamas resulta indispensable. Diversas ocasiones he intentado, mientras le tallo la espalda con la esponja botánica, persuadirla de apagar el fuego, decirle que puede entregarme su entera confianza. Como es de suponerse, no me atrevo siquiera a sugerir un extinguidor pequeño. Acaso rociar con la manguera

Seguir leyendo

El juego perfecto

Nueve entradas sin hit ni carrera. El reconocimiento es de todas, de acuerdo, pero yo soy la lanzadora, así que esa pelota es mía, les insistí. Con mucho esfuerzo logré evadir la celebración que planeaban. Acomodé la pelota -autografiada con los nombres del equipo contrario- y el guante en la canasta de la bicicleta y

Seguir leyendo

La memoria es una nube arrastrada por los vientos

—Aquí lo perdí, aquí lo voy recuperar —piensa el anciano sentado en la silla, mientras su mirada baja y la plática se estanca en espera de que logre retomar el hilo de la conversación. Había perdido la idea que estaba expresando, así, sin más, su mente enmudeció, o cambió de enfoque, pues aun pensaba, sobre

Seguir leyendo

Dos textos de Marco Almeida

Redención Aunque la gente alrededor lo mirara de pies a cabeza sin parar, no odiaba esa fila. Estaba sorprendido, la inquisición visual era una caricia que no penetraba el estampado psicodélico de su saco. –Pasaporte –Aquí está ­–“Jean-Patrick de Haes”, “belga”, bienvenido a México, señor Poniendo en práctica tres años de estudiar español, Patrick sobrevivió

Seguir leyendo

Sin daño a terceros

No cuesta nada acatar una maldita orden. Por eso no entiendo a los que constantemente rompen las reglas y sacan la lengua. Es tan fácil como no morder una manzana, y aun así, existe la jodida tentación de desobedecer. Nomás porque sí, porque podemos. Llevamos arraigado en los genes la rebeldía, luego entonces lo verdaderamente

Seguir leyendo