Apuntes sobre la historia del pueblo de Kinchil en Yucatán

Evolución material de la iglesia de Kinchil, y los primeros pasos para su nombramiento como parroquia.

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Por Carlos A. Mendoza Alonzo

En el “Catálogo de construcciones religiosas del Estado de Yucatán” (1945) se menciona que la iglesia de Kinchil, por su estilo arquitectónico es probable que se haya construido en el siglo XVI y que “a juzgar por su forma y condiciones, parece que al principio fue una capilla abierta, con dos piezas a los lados”1. De igual forma se señala que con el pasar del siglo XVI, se construyeron los muros laterales y se techó lo que fue la nave, con techo de palmas a dos aguas, y “después tuvo otra modificación que consistió en subir los muros y construir los arcos y contrafuertes, techándolo con vigas de madera con entortado, en forma de bóveda de cañón; este techo se derrumbó hace poco más de cien años y hace cuarenta que fue reconstruido como se encuentra hasta la fecha, substituyendo los rollizos por vigas de fierro”2. Esta última información es interesante y más adelante lo retomaré para hablar más al respecto.  

En el mismo texto se presenta una descripción completa a nivel arquitectónico y estético del complejo que en ese entonces representaba a la iglesia de Kimchil, estos son: el atrio, templo, casa cural y huerta. Por su importancia presentaré la transcripción de la descripción que realizaron del templo y la casa cural.  

El templo es de una nave construido de mampostería con cubierta de vigas de fierro con entortado, en forma de bóveda de cañón, estando sostenidas por siete arcos de mampostería y éstos por medias muestras; sus muros laterales están reforzados por contrafuertes; en tres de los antepaños de cada muro hay una ventana, y en los dos que están antes del presbiterio pequeñas capillas. El pavimento de la nave es de mosaico.  

El coro de tres metros de ancho, descansa en el arco y en el muro. Su piso techo es de vigas de madera (rollizos) con entortado y piso de hormigón de mezcla de cal. No tiene barandal. A los lados de dicho coro, hay dos piezas; en una de ellas se encuentra alojada la escalera y la otra se utiliza como bodega; estas piezas corresponden a los cubos de las torres y sobresalen un poco de los muros laterales. A la izquierda de la entrada principal , hay una pieza en la que está alojada una escalera de caracol, con escalones de madera que conduce al coro y a la azotea; a la derecha y frente a esta pieza, está el bautisterio con una pila de piedra.  

Al fondo de la iglesia está el presbiterio que es más angosto que la nave; su cubierta es de mampostería y afecta la forma de bóveda de cañón corrido. Su pavimento es de mosaico. En sus costados hay dos puertas que dan comunicación con la sacristía y con una capilla. La sacristía que da al norte del presbiterio, sus muros son de mampostería: la cubierta de vigas de madera (rollizos) con entortado, pavimento de hormigón de mezcla de cal. En el muro que ve al oeste, hay una puerta que da al atrio. En este mismo muro, en la parte alta, hay una espadaña con tres arcos para campanas, don es la parte baja y uno en la alta.  

La fachada principal está rematada con una torre a cada lado, unidas por un remate caprichoso; las torres son de un cuerpo con cuatro arcos para campanas y rematadas por un casquete esférico; tiene adornos en las cuatro esquinas y una cruz de piedra en la parte alta.  

La casa cural se encuentra al norte de la sacristía y se compone de tres piezas y una terraza; su construcción es de mampostería; la cubierta es de vigas de madera (rollizos) con entortado, y su pavimento de ladrillo francés; todas las piezas se comunican entre sí; la pieza del centro tiene una puerta que da al atrio y otra a la terraza; las otras dos, una ventana que da a la huerta y la del norte, una puerta más que da al lado norte del atrio. La terraza tiene piso de hormigón, pretil bajo y una rampa que da la huerta3.  

En el Archivo Histórico del Arzobispado de Yucatán se pueden encontrar documentos que también describen los estados arquitectónicos y ornamentales del templo de Kinchil situados en diferentes años, lo cual contribuye a descifrar su evolución. Por ejemplo, en un inventario parroquial que le realizaron en 1888 se informa que sólo el presbiterio estaba “techado de cañón”, siguiendo el informe con la descripción del estado del altar mayor, retablo, capillas, campanario, sacristía, pila bautismal, casa cural y atrio. El análisis de esta información nos permite ver que al cabo de unos años el templo fue objeto de mejoras, por lo menos en el ámbito arquitectónico, sí lo comparamos con la descripción del templo que presentamos anteriormente. En seguida, exhibiré parte de la transcripción de este inventario de 1888.  

Ynventario de las imágenes vasos, sagrados, ornamentos y muebles pertenecientes a la Santa Yglesia parroquial de Hunucmá y sus auxiliares Kinchil, Tetiz, Sisal y Celestún, bajo el cual entrega el Señor Cura Presbítero Don Luciano Carrillo a su sucesor el Señor Cura Presbítero Don Franquilino Sanchez, hoy dia de la fecha. Hunucmá 18 de junio de 1888. 

La iglesia del pueblo de Kinchil consta de (50 x 20) cincuenta varas de largo por veinte de ancho que se halla destechada, teniendo techado de cañon tan solamene el presbíterio en el que se halla el altar mayor con tarima todo de cal y canto y un frontispicio o retablo de madera con molduras en el cual hay un hermoso cuadro del arcángel San Miguel esculpido en la misma tabla. Al sur del presbiterio haya una capilla techada de cañon con dos altares de cal y canto y dos niños en la pared, uno con puerta y cerradura corriente y otro con cortina de género ordinario; sobre esta capilla está construido un pequeño campanario en que hay dos campanas medianas útiles y una pequeña rajada. Al norte del presbiterio hay una puerta que conduce a la sacristía; que es igualmente techada de cañon; en ella se haya la pila bautismal con su lebrillo con tapa y cerrojo nuevos y corrientes el techo de la Yglesia que fue de paja antiguamente cuyos muros existen y tiene levantada nuevamente parte de la paredes con puertas en los costados con sus marcas de piedra y dos arcos con sus respectivos canes dispuestos para techas con rodilloz, próximo al presbiterio y en las mismas paredes hay dos urnas o nichos sin puertas. El atrio mide (75 x 75) setenta y cinco varas de frente por setenta y cinco de fondo : el convento o casa cural tiene tres piezas útiles que son: una sala de doce varas y dos cuartos cabeceros de seis varas y tiene un terreno o patio de (80 x 50) ochenta varas de largo por cincuenta de ancho, amurallado de albarrada…4.  

Como se ha presentado en este texto, en el “Catálogo de construcciones religiosas del Estado de Yucatán” se menciona que a principios del siglo XX se reconstruyó y techó la iglesia de Kinchil. Este hecho, considero, fue fundamental para que posteriormente Kinchil se consolide como cabecera de administración religiosa, es decir; como Parroquia, pues parte importante para que un espacio religioso sea considerado como tal es que su infraestructura esté en buenas condiciones. En el Archivo Histórico del Arzobispado de Yucatán pudimos encontrar algunas de las diligencias que se practicaron durante el proceso de reconstrucción. Ahí se podrán ubicar a los integrantes de la Junta directiva que se creó para velar por la conclusión de las obras de reparación, así como a las personas que contribuyeron a nivel monetario con el proyecto en el que se destacan el Obispo de Yucatán Martín Tritschler y Córdova quien colaboró con 100 pesos y el Presbítero Joaquín Uncal quien para ese entonces fungía como cura encargado de dicha iglesia. El documento en cuestión es el siguiente: 

Santiago Rodríguez V Secretario de la Junta de mejoras materiales  de este pueblo, Certifica : que entre los documentos de dicho cuerpo, existe una acta del tenor siguiente: 

En el pueblo de Kinchil a primero de Abril del año mil novecientos tres, reunidos en la casa cural los señores, Lic. José Dolores Rivero Figueroa , Manuel Rodríguez Novelo, Lorenzo Méndez , Franquinelo A. Sánchez, Antonio G. Castillo, Ernesto Rivero Molina, Anselmo Solís, Juan R. Novelo Quintal, Manuel Rodríguez V, José Fito Puc, y Santiago Rodriguez V, bajo la presidencia del señor Presbítero Don Joaquin Uncal, con el objeto de acordar lo conveniente para concluir la reedificación del templo de este pueblo, convinieron en construir una Junta fijándose en los señores cuyos nombres y colocación serán como sigue: 

1er vocal: Lorenzo Méndez 

2º Anselmo Solís  

3º Narciso Marín F.  

4º Franquilino A Sánches  

5º Antonio G. Castillo  

6º Liborio Alpuche  

7º José Tito Puc 

En este acto manifestaron en conformidad los designados prometiendo cooperar por cuantos medios licitos estén a su alcance para la conclusion de la obra quedando entendido que la Junta que se constituye será presidida será presidida como su Presidente nato por el Señor Presbítero Uncal y como honorario el señor Cura de la Parroquia de Hunucmá. Leída esta acta expresaron toda su conformidad e invitados para reunir fondos a fin de dar principio a las obras de reconstrucción dijeron: el señor Presbítero Uncal que el Ylustrísimo y Reverendísimo Señor Obispo de la Diócesis de Don Martin Tritschler y  Cordova le ha entregado cien pesos con que constribuye con cien pesos: el Señor Anselmo Solís , con cien pesos; el Señor Franquileno a Sanchez con cien pesos: el Señor José Tito  Puc con veinte y cinco pesos: el señor Manuel Rodriguez V, con diez pesos : el señor Santiago Rodriguez V, con veinte y cinco pesos: el señor Manuel Rodriguez N, con veinte y  cinco pesos: el señor Juan B Novelo Quintal con un peso mensual; el señor Presbítero Uncal, contribuye con cien pesos, manifestando que conserva en su poder veinte y cinco pesos, donativo con que contribuye el señor cura Don José C. López , con lo que terminó esta acta, acordándose nombrar tesorero al señor Manuel Rodriguez Novelo y secretario para autorizar los actos de la junta, al señor Santiago Rodriguez V y que se saque copias de la presente para remitir al Ylustrísimo y Reverendísimo señor obispo de esta Diócesis, formándose para constancia. Joaquin Uncal . José D Rivero Figueroa- M Rodriguez N. Ernesto Rivero Molina- Lorenzo Méndez- Anselmo Solís. Antonio Rivero Molina – Lorenzo Méndez – Anselmo Solís- Antonio G. Castillo- Manuel Rodriguez v- Fanquilino A. Sánchz- José Tito Puc- Santiago Rodriguez V- Liborio Alpuche M- rúbricas 

Y para remitir al Ylustrísimo y Reverendísimo señor obispo de esta Diócesis como esta dispuesto, libro la presente copia en Kinchil a tres de Abril del año mil novecientos tres  

El Secretario: 

Santiago Rodriguez (Rúbrica)     

Ylustrísimo y Reverendísimo Señor Obispo Diócesano5  

Asimismo, en otro documento se presenta un breve informe de la relación de ingresos y egresos que la iglesia de Kinchil había obtenido en el mes de mayo de 1903, “siendo el resultado ciento noventa y cuatro pesos por el primer concepto y ciento trece por el segundo, quedando para la congrua ochenta y un pesos”6. También se explica el cómo fueron obteniendo recursos para financiar las mejoras del templo así como los avances. 

Con motivo del novenario y octava del Señor de Kinchil he celebrado veinte misas cantadas e ingresé en caja para la construcción de la Yglesia sesenta pesos, seis misas rezadas, once bautismos, un matrimonio y cuarenta salves y abonados los derechos establecidos al cantor y sacristanes y deducido lo que corresponde a la fábrica, resta la cantidad precitada. 

Los trabajos de la Yglesia continúan sin cesar, aunque no puedo darles el impulso que deseara por tener que someterme a los pequeños óbolos que se van recolectando.  

Han sido destruidas las paredes de la antigua Yglesia y levantando los estribos y paredes, fachada y torres a la altura de dos metros además de otros dos que tienen de cimiento ya están puestos los andamios.  

Se han quemado dos caleras y otra que esta preparada por lo que creo tener acopiados los materiales necesarios para terminar la Yglesia7.  

Los trabajos no se salvaron de peripecias propias de un proyecto tan amplio, las dificultades, como se mencionan en el mismo texto, fueron de índole monetaria, las cuales se fueron solventando con las gestiones administrativas del Presbítero Joaquín Uncal. Las obras de reparación se fueron ampliando, interviniendo también a nivel económico los lugareños. 

No me han faltado contrariedades; algunos de los individuos de la junta han pretendido poner toda clase de obstáculos para que, como otras veces, fracasara la obra y de este modo ecsimirse del compromiso de contribuir con la cantidad que habían ofrecido, que no han dado todavía; para ello conquistaron a la mayoría para que votaran proposición que presentaron de hacer un arco mas; comprendí la idea; no obstante, despues de hacerles comprender las proporciones y armonía que deben guardar los templos con el fondo, por alto y frente o ancho, accedí para mejor compenetrarme de sus intenciones.  

Levantados los estribos y tabiques del nuevo arco a la altura de los otros, fui llamado a la Hacienda de Sanchez para auxiliar a un enfermo  y me quede hasta el día siguiente para celebrar una misa, y en ese lapso de tiempo abrieron dichas zanjas para otro estribo más ; y no he tenido remedio que imponerme después de apostrofar como se merecían a los dos obstruccionistas de mala fe. El remedio fue eficaz al extremo que no se da un golpe sin mi consentimiento.  

Se han invertido en jornales quinientos pesos  y quedan caja trescientos cincuenta; los indígenas continúan cumpliendo su compromiso de una peseta semanal y espero, despues que termine la novena en la Hacienda de Zaldivar, visitar con uno o dos individuos de la junta a los dueños de paraje y Haciendas que residen en esa ciudad.  

Confió en que la Purísima Virgen ha de mover los corazones para que no escaseen los medios para llegar hasta el fin. Tengo entendido que el día de San Pedro  vendrá su Señoría Ylustrísima y Reverendísima a Samajil y como esta a un paso por el tranvía sino se encuentra fatigado llegará un momento hasta aquí ya para reanimar a esta gente con su presencia ya para modificar algo si le pareciere bien, puesto que me he convertido en director y maestro de obras.  

Dios guarde a su Señoría Ylustrísima y Reverendísima muchos años. Kinchil 1º de Junio de 1903.  

Ylustrísimo y Reverendísimo Señor   

Joaquin Uncal (Rúbrica)8

El proyecto culminó con resultados satisfactorios considerando que para 1945 se sabía, a través de la descripción que se establece en el catálogo de construcciones religiosas, que los trabajos planificados y llevados a cabo en 1903 seguían intactos. Estas obras fueron necesarias considerando el crecimiento de una feligresía que exigía el establecimiento de mejores condiciones administrativas y pastorales.  

Para ese mismo año (1903) el obispo de Yucatán ya había nombrado a un cura titular en la iglesia de Kinchil, pues su crecimiento poblacional y necesidades pastorales hacían muy difícil que fueran administrada adecuadamente por la que siempre había sido su iglesia parroquial, la de Hunucmá. Dicho nombramiento trajo consigo reclamos por parte de pueblos aledaños que también requerían una mejor atención a sus necesidades espirituales9, como fue el caso de pobladores del pueblo de Tetiz quienes argumentaron ante el Obispo que lo más sensato era que el cura de Kinchil fuera  quien velara por ellos, ya que la Parroquia de Hunucmá les quedaba más distante. 

Ylustrísimo Señor Obispo de Yucatán  

Los que suscribimos vecinos del pueblo de Tetiz del Distrito de Hunucmá a su Señoría ylustrísima exponer: que habiendo sido nombrado un sacerdote para Kinchil, creimos de buena fe que seriamos administrados en nuestras necesidades espirituales por el referido sacerdote, como lo hemos sido siempre por los distintos ministros que residieron en aquel lugar; no solo por razón de la corta distancia, de solo cuatro kilómetros de buen camino que nos divide hasta el mencionado pueblo de kinchil, sino por la demasiada distancia de diez kilómetros que tenemos hasta Hunucmá y que siendo grande y de mucho trabajo esta Parroquia apenas viene a este lugar el Señor Cura una o dos veces  en el mes y generalmente dice la misa a las cuatro de la mañana, resultando que nadie la oye a no ser el devoto que dá la limosna10.  

Otro argumento que establecieron para que el Obispo acceda a su petición fue que el Curato de Hunucmá era muy amplio, “pues solo la villa de Hunucmá tiene cerca de cinco mil habitantes y en municipio que se compone de los Puertos de Sisal y Celestún, las Haciendas Chél, Texan, que son de gran importancia y otras haciendas y parajes, hacen en todo concepto imposible atender a tantas necesidades11”. Por otra parte, expusieron que los recursos emanados de la iglesia de Kinchil no iban a ser suficientes para poder mantener las necesidades del cura residente en ese pueblo, por lo que la “unión” de los dos  templos resultaría beneficioso para ambas partes. 

Las prerrogativas de los feligreses de Tetiz al poco tiempo fueron aceptadas, y el 14 de junio de 1903 el obispo de Yucatán Martín Tritschler y Córdova decretó lo siguiente: 

1º que el referido pueblo de Tetiz con todo el territorio que en lo civil pertenece a su jurisdicción será atendidio desde el domingo diez y nueve del corriente en lo espiritual por el ministro residente en kinchil bajo las mismas condiciones marcadas para este último acuerdo de fecha 31 de Marzo del presente año, con excepción de lo que allí se dispuso respecto del estipendio de las Misas cantadas. 

2º que esto no obstante seguirá observándose como hasta aquí la costumbre de conducir anualmente la Santa Ymagen de Nuestra Señora de Tetiz a la Cabecera de Hunucmá para la funcion y novenario que allí se le hace; quedando a cargo del párroco y su Ministro Residente el cuidado de que la traslación se haga con el mayor respeto y veneración que permitan las circunstancias.  

3º Será obligación del Ministro residente dar Misa al pueblo de Tetiz en los Domingos y dias festivos a una como da para los fieles; predicarles en ella la divina palabra al menos cada quince días; establecer la enseñanza metódica y la explicación que el mismo hara del catecismo cuidando de preparar periódicamente a los niños para su primera comunión y en general cumplir con todos los deberes parroquiales; puesto que el párroco de Hunucmá descarga en él su responsabilidad en lo tocante a ambos pueblos.  

4º se reserva Su Señoría el fijar mas tarde la cantidad que a mas de los diez pesos señalados para Kinchil deberán abonarse al Párroco en reconocimiento de su jurisdicción y para los gastos generales de la parroquia.   

Comuniquese este decreto al Párroco de Hunucmá y al ministro residente de Kinchil, quien deberá leerlo a los signatarios del ocurso. 

Así lo decretó y firmo el Ylstrísimo y Reverendísimo Señor  

Obispo Diocesano.  

Martin (Rúbrica) 

Obispo de Yucatán  

Por mandato de Su Señoría Ylustrísima Eulogio Suarez (Rúbrica) 

Julio 14 de 190312

Todas las acciones ya descritas contribuyeron a que más adelante (sin precisar aún el año) se designara como Parroquia a la iglesia de Kinchil. Los atenuantes eran favorables; infraestructura adecuada, iglesias adyacentes que aceptaban el rol protagónico de la iglesia de Kinchil (el caso de Tetiz), una grey consiente de sus necesidades espirituales y comprometida a mantener en todos los sentidos a la parroquia.  

La fiesta patronal de Kinchil

Las fiestas patronales constituyen la organización de eventos religiosos representadas por misas, procesiones y rezos, además de eventos “profanos” expresados por diversiones como las corrida de toros, peleas de gallos y los bailes de etiqueta, que una parroquia y su comunidad realizan, respectivamente, para venerar al santo patrono del pueblo, barrio o ciudad en su día. El santo, en tanto había luchado contra las pestes, las hambrunas y uno que otro había prestado su ayuda en la conquista militar13, era necesario venerar y glorificar con total fastuosidad, ostentación y la afectación que ameritaba el día de su celebración.  Así, las fiestas legitimaban, al vecindario de pueblos y barrios, el perpetuo favor de su defensor. Por lo que era necesario que todos los pobladores participaran en la realización de su festividad para rendirle tributo anual. 

Actualmente el Santo Patrón de la iglesia de Kinchil es el Cristo de las Ampollas (Cristo de Amor), sin embargo para el año de 1888 el Patrón era San Miguel Arcángel, así se indica en un inventario realizado de la iglesia de Kinchil en ese año: “Ymagenes de bulto. Un San Miguel de poco mas de una vara patrón de esta Yglesia14”. Además, en otro inventario realizado en 1871 se menciona lo siguiente: “El San Miguel de bulto de aquel pueblo que es el patrón (Kinchil), se haya en esta parroquia (Hunucmá) y se trajo para retocar pues tiene quebrados los pies15”.  De igual forma se ha podido constatar, a través de la revisión del libro de bautizos más antiguo correspondiente a la iglesia de Kinchil, que para 1782 la situación era la misma: “Basilia de Kinchil. Domingo veynte y ocho de Abril de mil setecientos ochenta y dos recibió el santo bautismo solemnemente en esta santa Yglesia Auxiliar de San Miguel de Kinchil…16”. Entre 1871 y 1902 se publicaron en “La Revista de Mérida”, uno de los periódicos más importantes de esa época y con mayor alcance en Yucatán, tres invitaciones a la fiesta patronal de Kinchil, en las cuales no figura el nombre del Santo Patrón del pueblo, pero suponemos se ofrecieron en honor a San Miguel Arcángel al realizarse en los primeros meses del año. A continuación se presentan dichas invitaciones: 

GRAN FIESTA DE KINCHIL! 

Los que suscriben, interesados en animar la fiesta de Mayo; invitan al público en general y á sus amigos en particular, la cual dará principio el día 9 de dicho mes, cuyo programa es el siguiente: 

Día 9.- El divertido baile de vaqueras por la noche. 

Día 10.- Se repetirá el baile de vaqueras por la mañana; habrá toros por la tarde, y por la noche un suntuoso baile de señoritas. 

Día 11.- Corrida de toros por la mañana, y baile de etiqueta por la noche. 

Día 12.- Repetición de toros por la mañana y baile por la noche. 

Día 13.- terminará la fiesta con la acostumbrada función de Iglesia. 

Las personas que tengan la posibilidad de honrarnos con tomar parte en esta nuestra entusiasta fiesta, serán atendidas como corresponde. 

Kinchil, Abril 13 de 1877.- Mateo Solís.- J. R. Milan.- J. Arjona.- Saturnino Solís.- Santos Solís.- Manuel Rodríguez Solís.- José de los Ángeles Solís.- Luis Solís17.  

Ruidosa fiesta de Kinchil. 

El sábado 31 del presente Marzo, dará principio la ruidosa y popular fiesta de este pueblo, llamada del Cabo, con el tradicional baile de vaqueras, el cual se repetirá el domingo 1º de Abril por la mañana. En este mismo día habrá toros por la tarde y baile de etiqueta por la noche. El lunes 2, habrá dos funciones de toros, una por la mañana y otra por la tarde, en la noche suntuoso baile de señoritas. El popular torero MACALU dará muerte a un toro en cada función. Los empresarios están poniendo los medios para prolongar un día más. 

Para mayor comodidad del público se está construyendo un ferrocarril urbano que conducirá á los concurrentes de la plaza de este pueblo al lugar de la fiesta. 

Así, pues, invitamos fraternalmente á todos los yucatecos á que vengan á divertirse, seguros de que encontrarán una franca y cordial acogida. 

Kinchil, Marzo 21 de 1888. 

Los interesados18. 

 RUIDOSA Y POPULAR fiesta de Kinchil. 

El día 21 del mes en curso, dará principio la fiesta que anualmente se celebra en este pueblo con el divertido baile de vaqueras, el que se repetirá al día siguiente, repartiéndose el sabroso Puk Keyen. Desde la noche de este día hasta la del 26, habrá bonitos bailes de etiqueta. Del 23 al 26 se verificarán grandes corridas de toros en las que tomarán parte la cuadrilla de toreros que dirige el valiente Francisco Sosa, dando muerte á un toro en cada corrida. La renombrada música de la villa de Hocabá dirigida por el popular maestro Pedro P Rejón, amenizará todas estas diversiones. También habrá loterías, panoramas, tómbolas, caballitos y otras muchas diversiones. Se invita á todos los habitantes del Estado y de Campeche, para que concurran á divertirse, seguros de que encontrarán buena acogida. 

No olvidarse que todos los días parte de desde Umán á este pueblo, el tranvía de la empresa Zaldívar, regresando al día siguiente.  

       Kinchil, enero de 1902.- Por la Comisión, José D. Alpuche19

Es probable que el cambio de Patrón de la iglesia se haya dado en el momento de la erección de la Parroquia de Kinchil a principios o a mediados del siglo XX. Por ejemplo, en el caso de la comunidad de Kanasín para 1903 las Juntas Directivas de los gremios de esa población realizaron gestiones para adquirir una imagen del tamaño natural del Cristo de las Ampollas,20 cuya devoción estaba en proceso de consolidación en ese pueblo. Así, en 1904 los vecinos de Kanasín solicitarían ante el Obispo de Yucatán se erija su Parroquia en dicho pueblo ante el crecimiento de su población, la cual fue atendida designándole a un sacerdote para que residiera en él21, dejando con ello la posibilidad de que más adelante se crease la Parroquia del Cristo de las Ampollas de Kanasín. 

La encomienda

La Encomienda se instauró en la Nueva España a principios de la dominación española con la intención de solventar la necesidad de una estructura económica. Consistió en la cesión y disfrute del tributo que los pobladores naturales de estas tierras debían pagar al rey así como la  consignación oficial de grupos indígenas a colonizadores españoles privilegiados22 (llamados encomenderos), que fueron por lo general militares pertenecientes a la empresa conquistadora, teniendo con ello el derecho a recibir tributo23 y trabajo por parte de los indígenas asignados. Los nativos, aunque estaban sujetos a demandas de tributo y trabajo, eran considerados “libres”, marcando esta la distinción entre encomienda,  esclavitud y tendencia feudal. Durante algún tiempo la encomienda no fue conocida, en el Nuevo Mundo, por este nombre sino por el de repartimiento “pues consistió, esencialmente, en un repartimiento de indios para el trabajo obligatorio en las tierras y minas de los conquistadores. Fue una manera especial de repartir los servicios que debían prestar forzosamente a los españoles, manera o modalidad de repartimiento24. La encomienda había surgido de prototipos de España y durante los primeros años del siglo XVI se había convertido en el principal medio de control privado español sobre las poblaciones indígenas en las Antillas25para posteriormente expandirse a los demás territorios españoles. 

En la Provincia de Yucatán la falta de metales preciosos y la escasez de otros incentivos económicos imponían a la encomienda como única compensación, por lo que el reparto de todos los pueblos entre los vecinos españoles se volvió una prioridad para los españoles, siendo precisamente el repartimiento de indios la característica de la encomienda en Yucatán. 

El 24 de septiembre de 1643 la encomienda con jurisdicción del pueblo de Kinchil quedó vacante por muerte de Don Bartolomé Ximenes Texeda26. Al poco tiempo después se establecieron los edictos de provisión para ocuparla. Fue hasta junio de 1644 que los capitanes Antonio Magaña Padilla y Augustin de bargas, alcaldes ordinarios de la ciudad Mérida confirmaron el privilegio de dicha encomienda al Alférez Don  Pedro Avilés y Valdés y a su esposa Melchora Pacheco27. Este beneficio se les otorgó en “compensación” por sus servicios y de los “de sus pasados”, en especial a la Señora Melchora Pacheco, quién fue bisnieta del capitán Gaspar Pacheco, español que:  

bino a la conquista y pacificación destas provincias de yucatan trayendo en campaña mas de beynte y cinco hombres de a caballo con que ayudo al general don francisco de Montejo a la conquista dellas en placa de capitán siendo su persona de tanta importancia que a no llegar con su gente no se hiciera dicha conquista en aquella razón y en consideración de lo referido el dicho adelantado don francisco de Montejo le nombro por su teniente de gobernador y capitán general y justicia mayor dándole toda facultad para conquistar y gobernar las provincias28

Entre los privilegios que se les concedió “por dos vidas” con derecho a heredarla se incluyó el pago de tributo por parte de los indígenas en los días de San Juan y Navidad con la cantidad de 31 mantas con su maíz y gallinas. Es importante recalcar que las mantas y la cera fueron los productos indígenas más codiciados por los españoles. Su importancia residía en que los intercambiaban en el exterior por vino, trigo, damascos, tafetanes y demás productos que la economía maya no producía ni las nacientes empresas de los españoles radicados en Yucatán elaboraban29, por lo que las 31 mantas que por obligación los pobladores de Kinchil tendrían que tributar a los encomenderos significaban un buen número.   

FUENTES DOCUMENTALES 

Archivo Histórico del Arzobispado de Yucatán (AHAY) 

Archivo General de la Arquidiócesis de Yucatán (AGAY)) 

Archivo General de Indias (AGI)  

FUENTES HEMEROGRAFICAS. 

La Revista de Mérida.  

BIBLIOGRAFÍA  

Catálogo de construcciones religiosas del Estado de Yucatán, Vol. 1, México, Talleres Gráficos de la Nación, 1945. 

Gibson, Charles. Los aztecas bajo el dominio español, 1519-1810, Siglo XXI Editores, México, 1989 

Quezada, Sergio. Los tributos, las limosnas y los repartimientos. En: Historia General de Yucatán, tomo 2, Universidad Autónoma de Yucatán, Mérida, Yucatán, México, 2014. 

Losa Rodríguez, Salvador. La encomienda, el indio y la tierra en el Yucatán colonial. Universidad de Yucatán, Mérida, Yucatán, 1978. 

González Martín, Leopoldo Manuel. La Devoción del Cristo de las Ampollas en Yucatán. Entre los poderes de la Iglesia y el Estado (1850 – 1915). Tesis para optar al Grado de Maestro en Historia, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, Mérida, Yucatán, 2014. 

Negroe Sierra y Fernández Reppeto. Religión popular: de la construcción histórica al análisis antropológico (aproximaciones casuísticas), Universidad Autónoma de Yucatán, Mérida, Yucatán, 2000. 

Notas al pie

[1] Catálogo de construcciones religiosas del Estado de Yucatán, Vol. 1, México, Talleres Gráficos de la Nación, 1945, pp. 283.

[2] Ibid, pp. 284.

[3] Ibid,pp. 284 – 285.

[4] AHAY, Seccion Gobierno, Serie Inventarios, Caja 226, expediente 3, s/f.

[5] AHAY, Sección Gobierno, Serie Obispos, Caja 465, expediente 9, s/f.

[6] AHAY, Sección Gobierno, Serie Obispos, Caja 465, expediente 9, s/f.

[7] AHAY, Sección Gobierno, Serie Obispos, Caja 465, expediente 9, s/f.

[8] AHAY, Sección Gobierno, Serie Obispos, Caja 465, expediente 9, s/f.

[9] Por ejemplo, la aplicación de las misas y los sacramentos: bautismos, matrimonios, confirmaciones y defunciones. 

[10] AHAY, Sección Gobierno, Serie Obispos, Caja 465, expediente 9, s/f.

[11] AHAY, Sección Gobierno, Serie Obispos, Caja 465, expediente 9, s/f.

[12] AHAY, Sección Gobierno, Serie Obispos, Caja 465, expediente 9, s/f.

[13] Negroe Sierra y Fernández Reppeto. Religión popular: de la construcción histórica al análisis antropológico (aproximaciones casuísticas), Universidad Autónoma de Yucatán, Mérida, Yucatán, 2000, pp. 86.

[14] AHAY, Seccion Gobierno, Serie Inventarios, Caja 226, expediente 3, s//f.

[15] AHAY, Seccion Gobierno, Serie Inventarios, Caja 226, expediente 3, s/f.

[16] AGAY, Parroquia de Hunucmá, Sección Sacramental, Serie Bautismos, caja 423, libro 5, foja 6, folio 300.

[17] La Revista de Mérida, 6 de mayo de 1877.

[18] La Revista de Mérida, 25 de marzo de 1888.

[19] La Revista de Mérida, 17 de enero de 1902.

[20] González Martín, Leopoldo Manuel. La Devoción del Cristo de las Ampollas en Yucatán. Entre los poderes de la Iglesia y el Estado (1850 – 1915). Tesis para optar al Grado de Maestro en Historia, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, Mérida, Yucatán, 2014, pp. 12.

[21] AHAY, Sección Gobierno, Serie Mandatos, Caja 285, expediente 27, s/f.

[22] Gibson, Charles. Los aztecas bajo el dominio español, 1519-1810, Siglo XXI Editores, México, 1989 pp. 63.

[23] Entre los productos que el pueblo maya estaba obligado a proporcionar como parte del tributo a los españoles encomenderos estaban las mantas, cera, frijol, pescado y sal.

[24] Losa Rodríguez, Salvador. La encomienda, el indio y la tierra en el Yucatán colonial. Universidad de Yucatán, Mérida, Yucatán, 1978, Pp.8.

[25] Gibson, Charles. Los aztecas bajo el dominio español, 1519-1810, Siglo XXI Editores, México, 1989 pp. 64

[26] ES.41091.AGI/23.10.245//MEXICO,244,N.3. Expediente de confirmación de la Encomienda de Kinchil. Consultado en http://pares.mcu.es/ParesBusquedas/servlets/Control_servlet. 29 de marzo de 2019.

[27] Ibid.

[28] Ibid.

[29]. Quezada, Sergio. Los tributos, las limosnas y los repartimientos. En: Historia General de Yucatán, tomo 2, Universidad Autónoma de Yucatán, Mérida, Yucatán, México, 2014, pp. 301.

Carlos Mendoza Alonzo. Originario de Cholul, Mérida, Yucatán. Licenciado en Historia por la Universidad Autónoma de Yucatán, estudiante del Master en Gestión de la Documentación, Bibliotecas y Archivos en la Universidad Complutense de Madrid, Coordinador General del Archivo Histórico de la Arquidiócesis de Yucatán. Especialista en temas de Archivística eclesiástica, Historia de la iglesia yucateca y religiosidad popular. Correo: carlos_mendozaalonzo@outlook.com

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