La llegada al país de nunca jamás: los niños perdidos de Valeria Luiselli

Azla Ravét (Mazatlán, 1990) reseña Los niños pérdidos, de la escritora mexicana Valeria Luiselli.

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Por Azla Rávet

Entre los años 2013 y 2014 el aumento de niños migrantes detenidos en la frontera de México y Estados unidos aumentó drásticamente, lo que llevó a que se declarara una crisis migratoria. A pesar de las medidas que tomó el gobierno estadounidense la cifra solo aumento entre los años del 2014 y 2015. Una de las medidas que se implementaron fue la disminución del tiempo que se les otorgaba a los niños, de 365 días a 21 días, para que sus familiares consiguieran un abogado que les ayudara a cambiar su estatus de indocumentado. Por aquellos años Valeria Luiselli también pasaba por su propia crisis migratoria, ella y su familia buscaban la residencia.

Con solo 21 días empieza una urgencia por abogados y traductores para entrevistar a los niños recién llegados. La autora nos cuenta que ante esta urgencia su abogada renuncia a su caso por la búsqueda de la green card para poder ayudar a los niños; Valeria lo entiende y se ofrece para ser traductora. Es así como llega a un edificio donde le asignan un cuarto para entrevistarlos con un cuestionario de cuarenta preguntas.

Estas preguntas en ocasiones parecen simples, pero muchas veces tienen respuestas crudas y dolorosas. Respuestas necesarias para saber si puede ser representado el niño o no; entre más trágica sea la huida y la llegada, es más probable que el gobierno de Estados Unidos los deje quedarse.

Este es un ensayo obligatorio para no olvidar la violencia y el miedo que pasan estas personas al intentar cruzar la frontera, y no solo los infantes, sino también los adultos. Valeria nos golpea con datos que muchas veces ignoramos o de las cuales se prefiere no hablar. Como, por ejemplo, el martirio que es para los migrantes cruzar por México, nuestro país, se convierte en una especie de triangulo de las bermudas para estas personas, donde tienden a desaparecer o, si aparecen, algo han perdido.

Los niños, al igual que las historias del país del nunca jamás, son recogidos por alguien que este este caso no Peter Pan, sino un pollero que los ayudará a salir de su país para llegar al país donde se encuentras sus padres. Porque estos niños migrantes, al igual que los verdaderos niños perdidos, fueron abandonos por sus padres con el único propósito de darles una mejor vida. Pero a diferencia de Wendy y sus hermanos, ellos no llegaran volando y sonrientes, ya que tiene que ser funesto su camino al país de nunca jamás, y si en el camino les fue bien, pues aquel lugar que llaman hogar tiene que estar repleto de violencia y abuso, y si el camino fue tranquilo y en el hogar no hay violencia, pues entonces el país al que llegan, donde todo debe ser mejor y feliz para ellos, los tiene que recibir con esa violencia.  Para el gobierno estadounidense un niño migrante solo puede quedarse si ha sufrido. Cosa que nos narra la autora cuando hace las entrevistas, a la espera de las respuestas más infortunadas que les permitan quedarse.

El ensayo de Valeria Luiselli no solo es necesario de leer, sino también de ser replicado una y otra vez, hasta que lo tengamos tallado en la memoria. “Y, quizá, la única manera de empezar a entender estos años tan oscuros para los migrantes que cruzan las fronteras de Centroamérica, México y Estados Unidos sea registrar la mayor cantidad de historias individuales posibles. Escucharlas, una y otra vez. Escribirlas, una y otra vez. Para que no sean olvidadas, para que queden en los anales de nuestra historia compartida y en lo hondo de nuestra conciencia, y regresen, siempre, a perseguirnos en las noches, a llenarnos de espanto y de vergüenza. Porque no hay modo de estar al tanto de lo que ocurre en nuestra época, en nuestros países, y no hacer absolutamente nada al respecto. Porque no podemos permitir que se sigan normalizando el horror y la violencia.” -Valeria Luiselli.

  • Editorial:Sexto Piso
  • Año de edición: 2016
  • ISBN:9786079436384
  • Páginas:103


Azla Ravèt Tirado (Mazatlán, Sinaloa, 1990). Ha publicado en los medios digitales Efecto Antabus, Tierra Adentro y Puerta Abierta en donde se le puede leer y escuchar. Participante del dossier sin nombre. Colaborador actual en la revista Efecto Antabus como parte del equipo de dictaminación y edición .

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