Poemas de Ana Patricia Moya

La poeta Ana Patricia Moya nos presenta una selección de su obra, incluyendo un texto inédito.

No hay comentarios

Por Ana Patricia Moya

PRIVILEGIOS DE LOS CUERPOS SIN EMOCIONES 

¿Quién dijo que el amor es el pan de los pobres? 

Hace tiempo que se nos vetó: 

ahora sólo masticamos promesas tibias 

en la intimidad 

sin hambre, 

hace tiempo que la prioridad 

es adorar la nómina que nos aleje 

del impago de facturas,  

hace tiempo que en esta tundra de cemento 

los hombres y las mujeres con el alma cosida 

a la entrepierna se erigen como supervivientes aptos, 

hace tiempo que aprendimos a conformarnos 

con las sobras del pan podrido.  

VISITA AL VIDEOCLUB (VIII) 

No he superado tu casting: 

no soy la actriz idónea para coprotagonizar 

una película de amor; 

buscas belleza 

-exigencias de un guión a tu altura- 

y aunque, naturalmente, yo la poseo 

en estas manos sucias de pecado y nobleza 

-estropeadas también por el uso de la lejía-, 

en las estrías que adornan mi cuerpo 

-consecuencias de la ansiedad que no oculto-, 

hasta en mi fondo de armario 

-que sólo conoce todas las tonalidades del negro existentes-, 

nuestras visiones sobre el concepto no coinciden: 

aspiras a ser la estrella indiscutible que demanda 

final feliz con alguien que cumpla con los requisitos. 

Mientras me haces entender con otras palabras 

que no soy lo suficientemente buena para el puesto 

-sólo tienes tacto para lo que te interesa, qué bien disimulas-, 

te contemplo con toda la frialdad de los polos 

y pienso en lo agotador que tiene que ser 

fingir un papel de princesa de cuento de hadas moderno 

-qué daño sigue haciendo el puto Walt Disney- 

cuando no hay nada bello en el romance, 

nada. 

Y con otra despedida cordial 

-a veces, agradezco que no me suelten un retorcido 

“ya te llamaré”: sería el colmo de la humillación-, 

mi conclusión es, casi siempre, la misma, 

yo soy la mejor candidata para las comedias costumbristas 

-nunca perfectas, pero son placeres culpables 

que no paras de ver una y otra vez: puro reflejo 

/ de nuestra condición absurda-, 

y otras son payasas de telenovelas de bajo presupuesto 

que cosecharán éxitos discretos 

entre esposas frustradas, marujas aburridas  

y solteras asqueadas de ese amor que nunca llega. 

(Poemas de Carta de Ajuste, Editorial Groenlandia, 2020; poemario finalista del MálagaCrea 2017 y accésit del Primer Concurso Literario Krelia de Poesía, 2018).  

EL DESCAFEINADO 

“La soledad, no el ocio como dicen, 

es la madre del vicio.” 

 (Carmen Jodra) 

No me agrada el café 

y, sin embargo, siempre dispongo 

de un poco en mi casa para las visitas 

me preguntan qué sentido tiene  

poseer estos paquetes que nunca consumo 

-en verdad, no me sienta bien: por eso no tomo- 

supongo que lo que importa es el gesto 

de prepararlo y verterlo, recién hecho, en una taza 

-sólo su aroma intenso me resulta agradable- 

para colocarlo entre las manos de las personas que aprecias 

sin embargo, cuando me invitan a hogares ajenos 

y no tienen en el frigorífico mi refresco favorito, 

-aún sabiendo, de sobra, lo que siempre bebo: 

soy un poquito especial y en casos concretos 

sólo acepto sustitutivos-, 

reflexiono acerca de lo mucho o poco que importamos a los que nos rodean 

porque son esos pequeños detalles los que marcan la diferencia 

entre los amigos y los conocidos, por un lado, 

y por otro, 

tener café de cualquier tipo en tu casa cuando te da asco 

para luego ofrecérselo a alguien que no quiere nombrar lo vuestro 

es un acto de generosidad propio de los inocentes que anhelan algo 

en lo más profundo de su ser, 

porque compartir da miedo, 

da 

mucho 

miedo, 

y a pesar de todo -y de todos y de todas- siempre habrá café, 

siempre, 

en mi casa 

porque no me da miedo la entrega. 

LA MELANCOLÍA 

“La ley de la rutina 

es el mejor remedio 

contra la incertidumbre del presente. 

Refresca y siento el frío del futuro 

abrazando mi piel como se abraza 

un cuerpo antes de abandonarlo para siempre.” 

(Ramón Bascuñana) 

Menospreciar de un vistazo la nevera 

-una caja de caldo (de cocido) 

una lata de cerveza (marca blanca) 

un blíster de embutido (próximo a caducar) 

un tupper (con las sobras de la cena) 

media botella de vino (de reserva) 

dos (insípidos) yogures desnatados- 

el panorama es desolador 

(las sábanas bajeras arrugadas, mal dobladas, 

calcetines desparejados que se amontonan en el tambor de la lavadora, 

amoniaco mezclado con poca agua para desinfectar los lavabos, 

lo peor: aún no han ingresado la nómina y hay que pagar luz, gas  

/ y teléfono), 

asomarse al balcón, para regar las macetas, 

predecir el tiempo 

-sin amenaza de lluvia: mañana, bragas y toallas secas-, 

y de mal humor 

-o por la menstruación adelantada un par de días 

o por no disponer de planes festivos para este sábado-, 

desear a las mascotas de los vecinos 

que corretean felices por el parque, ajenos a esta melancolía 

tan bruta que retuerce las entrañas 

-otra vez las molestias de la regla, se supone, 

o porque es otra noche de reclusión en el piso- 

resignación, cariño, es nuestro segundo apellido 

recoger la ropa desperdigada por el suelo de la habitación 

sólo ropa tuya 

y acariciar esa puerta 

y saber 

que no volverás a verle más.  

(Poemas de La balada de la soltera, inédito; obra ganadora del Premio XLI Manuel Garrido Chamorro, 2020).  

VÍNCULOS 

A mi madre le encantan los dulces 

es diabética 

mi hermana mayor come sano, 

hace ejercicio, ni fuma ni bebe alcohol 

le han diagnosticado cáncer 

mi otra hermana, en un acto de rebeldía, se independizó 

para alejarse de una matriarca estricta 

la busca todos los días para decirle 

/ – a su manera- que la extraña 

mi padre es ateo radical 

ahora le reza a Dios suplicando por salud y valor  

para no derrumbarnos  

y yo, que no creo en la poesía, 

aquí estoy 

escribiendo un poema acerca de las ironías que pesan sobre mis apellidos 

con la tímida esperanza 

de que las cicatrices del clan familiar se cierren 

aunque tan sólo sea 

un poquito.  

(Poema perteneciente a la próxima segunda edición de La casa rota; primera edición en Versátiles Editorial, 2019).  

RELACIÓN TÓXICA 

“Sufrimos en el cuerpo y el recuerdo. 

La realidad nos acosa y la poesía 

es el refugio que envidiamos.” 

Costas Cariotakis 

Yo tenía dos opciones 

o tirarme por una ventana 

o escribir 

han transcurrido los años 

asumí que la poesía 

no me alimentará ni el alma 

pero es como un parásito 

que se adhiere a la piel 

y al final te encariñas 

– juro que es la única relación tóxica 

que me consiento – 

algunas veces la odio, 

cuánto más jodida estoy 

escribo más 

y mejor 

– no es falsa modestia – 

otras veces la adoro, 

saco (ridículo) rédito de mis poemas 

-publicar un libro, 

obtener premios en certámenes – 

pero con ella siempre pierdo, 

siempre, 

porque la poesía se obstina 

en retratar todos mis fracasos 

(la que siempre gana es mi psicóloga 

cincuenta pavos por consulta, 

para aguantar las paranoias 

de esta desdichada sin remedio) 

y sí, pienso me he equivocado de profesión, 

– ah, vaya, se me olvidaba, 

que ser poeta no es un trabajo –

 

pero ser la prostituta del poema sí

 

y aquí me tiene 

de nuevo 

arrodillada 

para luego escupir 

los restos de este amor tan turbio 

en cuadernos y folios.   

(Inédito).

Ana Patricia Moya (Córdoba, España, 1982). Licenciada en Humanidades. Actualmente, es auxiliar de instituciones culturales. Autora de los poemarios Píldoras de papel (Huerga & Fierro, 2016), La casa rota (Versátiles Editorial, 2019) y Carta de Ajuste (Groenlandia, 2020).  Contacto: Instagram; Facebook:  Correo electrónico: yosoyperiquillalospalotes@gmail.com

Se está procesando…
¡Bien! Ya estás en la lista.

Background photo created by jcomp – www.freepik.com

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .