Un viaje por la memoria y sus fracturas

Una reseña de Khiabet López Morales sobre Debe ser un malentendido de Coral Bracho

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Por Khiabet López Morales

Luchar contra el olvido, resulta ser uno de los actos más valientes para todas aquellas personas que ven la vida pasar y de pronto se perciben tan ajenas a esta realidad, un presente en el que por más que se esfuercen, simplemente no logran descifrar el origen de las cosas.

Esta suerte de incertidumbre se ve presente en Debe ser un malentendido de Coral Bracho, un poemario que nos adentra en un viaje en donde la demencia senil es la protagonista.

A través de nueve apartados, la autora nos comparte el proceso que vivió con su madre al cuidarla de la enfermedad del Alzhéimer. Nos acerca por medio de un lenguaje en donde la voz poética se fragmenta y multiplica para contarnos lo que es vivir con lapsos de tiempo en donde la memoria se desconecta. 

Coral Bracho narra con audacia delirante segmentos que llevan una correlación de saberes y conocimientos que, desde una visión coherente, podrían parecer absurdos, pero, sin embargo, resultan fascinantes, pues es a través del frenesí que estas visiones y suposiciones se manifiestan en el libro.

Este poemario resulta ser un ejercicio de exploración para conocer y reconocer las cosas por primera vez, como si la perplejidad con la que mira un niño que desconoce lo que hay su entorno se apareciera para dialogar con el lector y así comenzar a cuestionar lo que se ve. Palpar y reconocer lo que los sentidos alcanzan a percibir es lo que nos trasmite Debe ser un mal entendido.

“Se sabe que se sabe, y se sabe
que no se sabe.
Lo que no se sabe entra
con sus finos y aguzados arpones,
con sus marañas sigilosas, su cínico
incierto, alambre
hecho de huecos,
de esquirlas,
de asestada inquietud; lo que se sabe
se asoma
sobre el domo de lo que pasa.”

De esta manera, y más allá de los síntomas y desajustes, Coral Bracho nos trasmite el comportamiento de una afección neurodegenerativa a través de un lenguaje poético que dialoga con lo que la autora cree y lo que es evidente: la enfermedad.

Una invitación a presenciar la incansable pugna contra la pérdida de la memoria.

El Alzhéimer que padeció su madre y la convivencia de sus familiares al tratar con esta enfermedad, son el motivo esencial que la llevó a escribir este poemario que se conforma de partes tan tristes como silenciosas.

Esta obra juega y navega por los bordes de la coherencia y el disparate, busca explorar las profundidades de la memoria, como si se tratara de una visita al pasado, Debe ser un mal entendido, nos trasmite el reconocernos como ajenos, pues el enfermo no recuerda que lo está y mantenerse lucido en esta realidad es un trabajo arduo y constante.

Todos los que alguna vez han tenido a un familiar con este padecimiento, pueden confirmar lo doloroso que es presenciar el momento en el que la razón se les apaga, como si la mente se desconectara y de pronto nos convirtiéramos en seres extraños, que al igual que los que olvidan, buscamos incesablemente reunir palabras, nombres, momentos claves para compartirlos y así lograr revivir la memoria y ser recordados por quien ya no nos recuerda.

(Intuiciones)

Lo último que aferra
entre el derrumbamiento de la memoria
lo último que se rompe y se desteje con ella,
es la búsqueda
de sentido; reconocerte en ti;
y una ávida, estrecha liga
con la especie:
captar e imaginar lo que otro siente; seguir los tonos
del lenguaje; nombrar,
la injusticia; sentir y disfrutar la belleza,
la música.

En esta obra de Coral Bracho vemos un cuestionamiento constante que se hace una de las voces poéticas, quien no reconoce lo que hay a su alrededor y duda sobre saber el origen de las cosas, desconoce cómo los demás tienen información que ella no, y es entonces en ese momento cuando se atreve a cuestionar.

(Habla ella)
¿Cómo haces para saber
que adentro de mi cama
no hace frío y allá sí?

La pregunta aparece, la duda comienza a brincar por los bordes donde habita la razón y la molestia de no comprender se hace presente, y el lector lo sabe, se da cuenta que esta voz se reconoce tan desconocida y alejada de la realidad que nos rodea. En Resumen, este texto es una invitación a presenciar la incansable pugna contra la pérdida de la memoria.

Páginas: 100
Publicación: 2018
Editorial: Era

Khiabet López Morales (Acapulco, 1993). Licenciada en Lengua y Literatura de Hispanoamérica por la Universidad Autónoma de Baja California. Ha sido ponente congresos de lengua y literatura en la Universidad Autónoma de Nuevo León y en la Universidad Autónoma del Estado de México. Aparece en la revista electrónica Círculo de poesía. Fue becaria del Festival de Cultura Interfaz Culiacán, 2016. Ha sido publicada en diferentes revistas digitales entre las que destacan: Revista Liberoamérica, Efecto Antabús y ADN Cultura. Es autora de Hace tanto ruido adentro que el silencio se suicida (Editorial Poiesis, 2018). Actualmente es redactora de notas periodísticas para el periódico digital Punto Norte.

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