De “Les hablaré de ti a todos los mares que fragüen un hogar en mis ojos”

La poeta ecuatoriana Amanda Pazmiño Torres inaugura una serie de publicaciones relacionadas con la FIL Cali que tuvo lugar en octubre de 2020.

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Por Amanda Pazmiño Torres

I

No arranquen flores de luz en vano

susurré -absoluta- a los hijos de la noche

mientras una constelación amaneció
en las laderas de mi cuerpo.

N u n c a    a r r a n q u e s    f l o r e s    d e   l u z

s i    n o   h a b i t a s   l a   c a l i d e z   d e   t u s   h u e s o s

c o m o   q u i e n   a c a r i c i a   u n   c á n t i c o   s i n   p r i s a.

Solo recuerda, antes de escribir tu nombre sobre la arena

vas a ofrendarte, dócilmente, cada pregunta

como si fuese el preludio de un éxtasis.


Y cuidarás tu corazón

con el amor con el que ves nacer un pájaro

en la libertad de la madrugada.

                                     Solo así, te llamarás

                                     hija del sol

                                     mar de piedras

                                     canto de la luna.

II

N o   a r r a n q u e s   f l o r e s   d e   l u z

s i n   a n t e s   p r e g u n t a r t e  

d ó n d e   s e   a ñ e j a   e l   t i e m p o

e l   o r i g e n   y   l a   f r e c u e n c i a   d e   t u s   l a t i d o s.

¿T r a n s m u t a r á s   e l   v e n e n o  
y   s u   c a p a c i d a d   d e   d e s t r u c c i ó n 
c o n   l a   e n t e r e z a   d e   t u    c a l m a?

¿T e   p e r m i t i r á s   e s c u c h a r   t u   v o z  
y   a b r a z a r   s u   p r o p i o   r a s t r o?

III

Hay que saber transformar apenas todo
para que florezcan todas las semillas.


Hay que saber abrazar del propio ser apenas todo

así nadie nada nunca lo haya leído en la palma de tu mano

en el maíz o en tu sonrisa.

IV

Mirar hacia atrás labra tus sentidos
para comprender el idioma de los frutos
e iluminar tu nombre.

¿Dónde aprendiste a curarte las heridas

dibujar paisajes y mirarte al espejo sin dolor?

Entenderlo solo lo añeja el caudal del tiempo.

V

Es real ampliar los conceptos

hacia el pulso de la dignidad.

Es real traducir la migración de las aves

y comprender el flujo de la vida en cada amanecer.

Es real alimentar una mirada que revela el amor

como una constante en todos los cuerpos

en todos los desiertos y en todos los mares.

Renacer también significa clamar a la sabiduría del viento

y observarnos en la templanza del fuego.

VI

Hace un año me cubrí la mirada

frente a la luz oblicua del espejo y dije:

N o    v o y    a   p r o t e g e r    m i    c o r a z ó n   

s o l o   p o r   e s t a    n o c h e

y   v o l a r é    f r e n t e    a l    s o l

c o m o   u n   á g u i l a

que bebe su sonido con mucha paciencia

y más allá del saber.

VII      

Hubo un río al que le di mi nombre,

hubo una voz en la que supe reconocerme.

Como el agua que horada la piedra

labró mi avidez
socavó mi sed sin advertirlo

cuando la desmesura del cielo nos acogió

a 2850 msnm con el viento a 15 km/h.

VIII

Lu,   d e s c i e n d e s   d e   l o s   l o b o s.

S e m b r a s t e   m i s   h u e s o s 

y   m i r a s t e   e l   r e f u g i o   d e   l a s   a v e s

q u e   a n i d a r o n   m i   c a s a

c o n   s u   p l u m a j e   h o n d o,   c á l i d o   y   n e g r o.

¿Recuerdas aquel sueño?

Lo obsceno era esquivar nuestras miradas.

¿Escuchas mi voz?

No quise hallar la salida en tu cuerpo-lobo-de-páramo.

Entonces, pude entenderlo:

no existió nada antes del eclipse que abrió tus ojos

aquellos ojos que arrullé entre mis brazos

cuando ante ti se desnudaron los cantos de Afrodita

a manos llenas.

Nada pudo contradecir el tiempo que compartimos

excepto el sol.

 IX

El guerrero que mejor ha iluminado el bosque
que hace meses sembraron en mi pecho

dio luces a los hijos de la noche

y multiplicándose en las palabras esparcidas sobre nuestros ojos, dijo:

e n s é ñ a m e   a   a m a r,   repetía él a media luz, e n s é ñ a m e

X

Hablemos en el lenguaje del mar 

me dijo

hagamos del tiempo una profecía del vacío

vamos desnudándolo fisura a fisura

no es imposible.

Voy a abrigar las ciudades del sol en tu pecho

me dijo

cavemos a fondo el sinsentido.

Y, sin embargo,

tuve una voz atorada en mi garganta

el peso de los días en mis párpados

y palabras errantes ardiendo en mi plexo.

¿Qué significó volar en una caricia y con sumo cuidado

a las llanuras más lejanas del cuerpo celeste

que abrazó a destiempo nuestros nombres?

XI

Siendo hijos de la madrugada

vimos

la calidez zigzagueante

de una pareja siguiendo

el rastro de una habitación enorme

directamente proporcional

a la soledad de las esquinas

en plena luz del día.

Vimos

cómo la razón quiso consumir el lenguaje de los sentimientos

vimos 

lo irrefutable palpitando en la forma en que adoran los ciegos

vimos

lo hiperbólico de amar únicamente-con-las-manos 

para acallar el desamparo.

Entonces, dije: 

Calma

La noche no ha venido a profanarnos

Calma

El infierno no existe

Calma

La procesión de ángeles en tu pecho se abraza a mi dios

Calma

La línea entre la mentira y la barbarie no es nuestra

Calma

La noche será un torrente de sal con salida hacia la superficie

de nuestros sueños más hondos 

Calma 

El dolor nunca incendió ciudades disléxicas en tu vientre

Calma

Nunca se ha escrito un naufragio pronunciando tu nombre

Calma

XII

Aquella vez, a la medianoche, escuchamos:

L a   t i e r r a   f u t u r a   r e s p o n d e 

a l   a m o r   d e   l a s   r a í c e s

q u e   a c o g e n   t u   l e n g u a j e   m á s   p u r o.

Aquella verdad era un vestigio de las cordilleras que me vieron nacer.

Aquella verdad no pudo mentir mi sangre trenzada al fuego.

Amanda Pazmiño Torres (Quito-Ecuador, 1993) Escritora y docente de literatura e inglés. Realizó su maestría en Estudios de la Cultura (UASB, Quito). Primer premio del Festival de poesía “Ileana Espinel” 2019. Directora del taller de escritura poética “Camino hacia el equilibrio: palabras que sanan”. Sus poemas integran varias antologías, entre ellas: Metáforas de un cuerpo (Dadaif, 2014), Cigar city poetry journal (2018) y Alma Adentro (El Conejo, 2018). Sus publicaciones digitales constan en: Círculo de poesía (México), Escrituras Indie (Argentina), diario EL Ciudadano (Chile), La Ubre Amarga (Bolivia) y La raíz invertida (Colombia). Ha participado en varios encuentros literarios nacionales e internacionales. Su plaqueta Recorrido de abismo (2017) fue publicada por Editorial Despertar (Loja-Ecuador). Su próxima publicación de poesía se titula “Les hablaré de ti a todos los mares que fragüen un hogar en mis ojos”.

Foto de Flor creado por wirestock – www.freepik.es

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