El caminar del agua en la cosmovisión Misak y su importancia en la actual crisis ambiental

Hoy tenemos el gusto de presentar de nuevo a David José Márquez Bolaños, escritor colombiano, que nos trae un ensayo sobre el agua en la cosmovisión Misak.

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Por David José Márquez Bolaños

Los arquetipos mitológicos en la cosmovisión Misak, sobre el origen del universo, prestan fundamental atención  a elementos como la luz y el agua. Su simbología se centra y se arraiga en esos dos conceptos.

Relatos ancestrales, desde  sus palabras de origen  como “Primero era la tierra y las lagunas”, “allá, en las alturas, era el agua” y “Los hijos del agua”(Barbara Muelas) recopilados en el libro “Antes del amanecer” del ministerio de cultura de la república de Colombia por  Miguel Rocha Vivas. Dan cuenta de la esencial relación con el agua para los Guambianos en su cotidiano vivir.

La luz es una entidad masculina representada  en una estrella, el aro-iris (también figura como aro iris hembra, aro-iris macho, aro- iris hijo)  o un rayo.  Y el agua como una entidad femenina personificada  principalmente en las lagunas, ríos, mares o nubes-lluvia.

En el caso de la cultura Misak, su oraliteratura da cuenta de los paradigmas de su pensamiento, respecto a la dicotomía del reflejo arriba- abajo. Una luz del cielo o trueno (aro-iris) fecunda la laguna, la cual se desborda, dando origen al nacimiento de  los ríos y mares, generando la alegoría de un parto, en sus propias palabras el relato dice:

 Allá, en las alturas, era el agua. Llovía intensamente, con aguaceros, borrascas, tempestades. Los ríos venían grandes, con inmensos derrumbes que arrastraban las montañas y traían piedras como casas; venían grandes crecientes e inundaciones. Era el agua mala. (Pág. 190 – Antes del amanecer)

Los relatos e historias misak  ilustran  la entrañable relación que establecen con en el agua, teniendo en cuenta el arquetipo de la catástrofe por inundamiento, lo cual se expresa en su pensamiento,  cuando afirman: “el agua es vida”. El conocimiento de las diversas manifestaciones  del agua para recorrer el territorio y referirse a sus procesos biológicos,  se condensa en sus palabras:  “el agua no es buena , no es mala, produce cosas buenas y produce cosas malas”

Precisamente el relato “allá, en las alturas, era el agua” detalla los ciclos del agua, en el páramo se hallan las ciénagas, los ojos de agua que alimentan las lagunas, los ríos hasta llegar al mar:

Del agua nació el arco iris que alumbra todo con su luz; allí brillaba, el Pishimisak lo veía alumbrar. Dieron mucho fruto, dieron mucha vida. El agua estaba arriba, en el páramo. Abajo se secaban las plantas, se caían las flores, morían los animales. Cuando bajó el agua todo creció y floreció; retoñó toda la hierba y hubo alimentos aquí. Era el agua buena. (Pág. 189- Antes del amanecer) 

También, las nubes lluvia donde se encuentra al arco iris, ellas  regresan desde el mar  haciendo estaciones y cuando alcanzan de nuevo el punto más alto del páramo comienza a llover, a lo que denominan: “los caminos del señor aguacero”.

Por ejemplo en las palabras de consejo del Taita Juan Bautista Ussa, se exhorta a agradecer las lluvias y el agua a pesar de los malos tiempos:

La piedra y el «Señor del aguacero», tienen un poder muy grande y muy poderoso. A él no hay que hablarle con palabras pesadas ni en contra de la humanidad, sino que por el contrario hay que pedirle a él ayuda para toda la humanidad, pues cuando él llueve y deja caer el agua, no cae sobre uno solo sino para todos; por partes de llanos, de sementeras, de montañas; por todos los pueblos llueve parejo, pues él ayuda es a todos con mucha estimación y con mucho cariño. (Pág. 202 -Antes del amanecer.)

Se pueden apreciar los diferentes matices en cuanto  a la percepción del agua y su repercusión para la vida cotidiana de los Guambianos, este conocimiento  es fundamental para su subsistencia, debido a las repercusiones  complejas de la  relación que establece el agua con el medio ambiente y el ecosistema.

Por ejemplo el agua subterránea que recorre por túneles bajo la tierra, a veces esa agua aflora y crea pantanos, humedales o madre viejas que pueden ser peligrosos para la comunidad y animales.

Los moropik son los sabios encargados para escoger el sitio adecuado donde se puede construir  casas y habitar las zonas sin peligro que los humedales causen problemas. Las investigaciones del arquitecto Johnny Calderon, el cual trabajo en conjunto con los moropik, superpusieron los mapas de los caminos del agua y la localización de las viviendas,  el estudio dio como hallazgo algo sorprendente, a lo que denominó como “un verdadero suicidio cultural”  dado que la investigación corroboro que los asentamientos en su mayoría reposan sobre lugares por donde camina el agua y no son aptos para construir. ( Pag 32 – Misak misak – Siglo XXI )

El desconocimiento de estos ciclos de la relación humano-agua – ecosistema por parte de las nuevas generaciones,  el desacato y la negligencia de sus prácticas pone en riesgo la producción de la agricultura y genera el desplazamiento de la misma comunidad hacia las urbes.

La grave crisis ambiental que sufre el planeta por la carente relación que se ha establecido entre economía y medio ambiente, es evidente,  al usufructuar despiadadamente los territorios sin una conciencia de equilibrio. El deterioro de los recursos hídricos a causa de la contaminación  y la carencia de políticas que generen y estimulen el cambio de conciencia y prácticas respecto al actuar del humano sobre su entorno, es un trabajo arduo que requiere de la investigación integral de la academia y las comunidad,   como nos dice el autor del artículo Misak misak siglo XXI ¿Hijos del agua o cascarones de indios? , una charla que tuvo lugar en el museo arqueológico del Banco Polular, MUSA, el 16 de mayo de 2017: “ Se trata de la concreción de la vida cotidiana de ser hijos del agua, por lo tanto su cumplimiento es esencial para el vivir bien de los Guambianos”. (Pag 31 Misak misak – Siglo XXI )

Bibliografía

Rocha vivas Miguel (Selección, introducción y notas). Antes el amanecer nada existía. Antología de las literaturas indígenas de los Andes y la Sierra Nevada de Santa Marta.  (2 tomos) Bogotá. Ministerio de la Cultura. 2010.

-Muelas Hurtado Bárbara. Pi Urek (Los Hijos del Agua). Cabildo Indígena de Guambia. Guambía 2004

Misak misak siglo XXI ¿Hijos del agua o cascarones de indios? , una charla que tuvo lugar en el museo arqueológico del Banco Polular, MUSA, el 16 de mayo de 2017

Revista institucional de la Universidad del Valle Campus, Edición 160, enero-febrero 2019.

David José Márquez Bolaños. 1983 de Cali. Egresado de Licenciatura en literatura en la Universidad del Valle.
Le escribe cartas al mundo desde el ojo de un huracán buscando palabras inimaginables capaces de inventar paraísos desconocidos. Publica en varios blogs de su autoría: “Cantos Naturales”, “Hojas al vacío”, “Poemas del éxodo” y “Fozilizado” en la red social Tumblr. Publicado en diversas antologías, tales como: Vidas, ficciones y poemas, Las palabras emigran (Universidad del Valle). Algunos de sus libros son: Sueños de una super estrella de rock(Editorial la silla renca), Vestigio Salave- cuentos (Editorial Del ahogado el sombrero). Ha participado en el grupo de Teatro Kabuki de Armenia y en la Universidad delValle en el grupo Humo teatro.

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