La demagogia partidista de la UADY

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El Frente Único de Trabajadores del Volante (FUTV), la Universidad, y el PRI.

La relación entre las altas cúpulas de la Universidad Autónoma de Yucatán y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) tienen una base concreta, totalmente comprobable.

Once años de gobiernos priístas han devenido en la colusión de una institución pública con una facción que a nivel nacional sobresale por casos de corrupción, vínculos con el crimen organizado, coerción de sindicatos con fines electorales, campañas masivas de compra de votos y desvío de recursos.

Bastaría ver, por ejemplo, un video actualmente ilocalizable publicado en 2016, donde el actual rector de la casa de estudios, José de Jesús Williams, exhortó a los estudiantes a no utilizar sistemas de transportes “no registrados” en alusión a la aplicación de transporte privado Uber.

“Ese video donde José de Jesús Williams de Solís defiende a toda costa al Sindicato del FUTV, y pide abandonar a su suerte a los trabajadores vinculados a la plataforma tecnológica Uber es un magnífico espejo de la realidad que impera en la Universidad Autónoma de Yucatán”, escribió para Reporteros Hoy la abogada Reyna María Cervantes.

En dicho contenido, el rector da un espaldarazo al sindicato de taxis FUTV, que durante esas fechas había mantenido rencillas gangsteriles contra los conductores de Uber. Entre los videos que se viralizaron en redes sociales existe uno en el que un grupo de taxistas golpea tumultuariamente a un conductor de la plataforma de transporte privado, el cual yace sangrando sobre una calle aledaña a la entrada del Aeropuerto de Mérida, observado por un trío impertérrito de policías federales; en otro, uno de los taxistas golpea un vehículo Uber con un bat.

Para esto es indispensable retomar que las flotillas de taxis pertenecientes al Sindicato han fungido desde hace años como operadores de los candidatos del PRI, a la vez que sus empleados han acusado de coerción a sus líderes sindicales por manipulación del voto. El abogado Gustavo Herrera escribió a propósito del tema:

“No olvidemos que una de las principales labores del FUTV, ha sido de servir de brazo operativo del PRI, utilizando taxis y autobuses para actos de sus campañas electorales, como medios publicitarios ambulantes —¿cómo olvidar la cara de Nerio Torres Arcila en cada unidad durante las dos últimas elecciones municipales?—, y los días de la jornada electoral, para movilizar a sus militantes o simpatizantes para que acudan a las urnas a votar”.

“En Yucatán, el principal sindicato es el Frente Único de Trabajadores del Volante, que agrupa a operadores de servicio de taxis y transporte colectivo, todos aliados declarados del PRI desde tiempo atrás. Ser agremiado implica ser militante del PRI y recibir toda clase apoyos y favoritismos del mismo. Pero ahora que la ciudadanía ha alzado la voz para exigir mejores opciones de movilidad y el PRI ha perdido poder electoral, el FUTV parece no poder encajar o reinventarse para sobrevivir. El único medio que le queda son las patadas de ahogado”.

Como miembro de una institución pública, y ostentado el cargo más importante de la misma, el rector participó con el mensaje en un conflicto de intereses partidistas, escudándose en el emblema de la universidad, un comportamiento negativo que se ha repetido con mayor intensidad durante los comicios de 2018.

La rectoría: el gran salto al gobierno del estado

Hace unos meses, una fotografía circuló por redes sociales. El candidato del PRI a la gubernatura, Mauricio Sahuí, es sacado en hombros del edificio central de la Universidad Autónoma de Yucatán, por un grupo de estudiantes que fueron identificados como miembros de las federaciones estudiantiles. Es decir: el rector permitió que se usara la universidad como una plataforma de difusión política con el afán de encumbrar al sucesor de Rolando Zapata Bello.

Pero, yendo más a fondo, la relación de la UADY y el PRI se dilucida analizado los cargos que ocupan los exrectores en las secretarías del actual gobierno priista.

Raúl Godoy Montañez y Alfredo Dájer Abimerhi, tras abandonar la rectoría, ocuparon cargos en las secretarías del gobierno del estado dirigidas por el PRI. Montañez ocupó el cargo de Secretario de Educación y actualmente se desempeña como Secretario de Ciencia, Tecnología e Innovación. Durante su primer cargo, fue acusado por el portal Mayaleaks de haber desviado más de 110 millones de pesos, en una denuncia que fue registrada por la Auditoría Superior de la Federación.

El puente rectoría-Gobierno del Estado se repite con Abimerhi, quien al dejar el cargo, fue nombrado titular de la Secretaría de Administración y Finanzas. Asimismo, durante 2017 se vio envuelto en acusaciones por el uso indebido de recursos federales por aumentar de manera exorbital el costo del reemplacamiento de los vehículos en el estado.

Con apenas estas dos breves menciones, podemos comenzar a dilucidar estas relaciones entre el PRI y la Universidad Autónoma de Yucatán. Queda seguir preguntándonos qué es lo que sucede en el proceso de formación de la comunidad estudiantil, así como las relaciones de las Federaciones con los grupos partidistas y cómo estos influyen o han influido en las decisiones estudiantiles dentro de cada una de las facultades de la UADY.

Adrián Caamal (Tizimín, Yucatán, 1992). Ha participado en varios talleres literarios. Escribe narrativa y poesía.

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