Estado de hipocresía, de Gonzalo José Bartha

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Vendedores de humo*

Encienden sahumerios de opio

y liberan sus esporas al viento

cargadas de significantes

para que penetren

pequeñas fisuras

del lenguaje cotidiano,

 

-… a echar raíces … –

 

… sobre superficies convencionales

hasta convertirse en murmullo de crótalos

resignificando

el sentido de pasillos y aberturas

en el laberinto de las decisiones.

 

Vos y yo

He aquí una paradoja existencial

y un lugar común literario:

 

-…nuestras diferencias marcan

el comienzo de nuestras similitudes.-

 

digamos que se trata de un axioma Hermético

o de las consecuencias de un buen vino.

Como sea,

somos el uno al otro un espejo antagónico

y nos necesitamos para reconocernos,

para tallar el esqueleto estructural

de las máscaras que según la ocasión

vestimos o dejamos en casa.

 

El siguiente poema pertenece a un cuadernillo, aún sin nombre, que versa sobre el antiguo mito de Leandro y Hero (N. del A.):

 Trece

… comienza como un cristal astillado

en tu lente derecha.

Una ruptura

primero diminuta,

un instante,

porque toda fragmentación comienza

de la misma forma que

tu miopía social.

Lo sucesivo

adquiere una realidad diferente,

otro instante,

en tu reducida creencia…

… como sea,

todo aquello que te completaba

se desequilibra y acudís

a la memoria,

al recuerdo

para completar una vez más

aquello que antes entendías,

en diferentes instantes,

antes de perderlo nuevamente

en los mismos anaqueles que buscaste.

Mayor sorpresa te atrapa

frente al espejo:

el rompecabezas no funciona

sin angustia

ni ansiedad.

La única solución probable

para quitarte la desesperación,

es quitarte los lentes

y enfrentar las borrosas circunstancias

que te llevaron a nadar cada noche de verano

y dejarte arrastrar por la marea

con la intensión de encontrarte

por lo menos un instante,

en el reflejo de tus decisiones.

 

Del cuadernillo “Notas al margen” (2008) (N. del A.)

Fábulas

 

“…Los muchos años lo habían reducido y pulido

como las aguas a una piedra

o las generaciones de los hombres a una sentencia…”

“La espera”

Jorge Luis Borges

 

 

La gente

siempre tiene algo que contar

 

Con la metódica precisión de un artesano

proyectan de su cuerpo

una anécdota

un acontecimiento

un antes y un después

una bifurcación inconsciente

un argumento

que necesita del recuerdo y la memoria.

 

La gente

siempre tiene algo que contar

 

Algo diminuto sin valor

Un evento familiar

Un acontecimiento callejero

Un hecho de pocos testigos

convertido y canonizado

a testimonio de generaciones.

 

La gente

siempre tiene algo que contar

 

(más allá de la disponibilidad que usted tenga

y del interés que esa historia genere)

 

y lo cuentan,

alimentando paradojas

que de algún modo nos habitan.

 

(del cuadernillo Malabarista de Pekín – 2007) (N. del A.) 

desencuentro

 

No se me ocurren los vendavales del cuerpo

ni las manos de esta mujer;

su poesía de hecho,

la tumba salada.

Me la vendieron como a un mito

que agitaba las letras ( con o sin versos ),

sombrerito años treinta y un vestido charleston;

fumando boquillas largas,

revolviendo café “belle epoque”.

Labios que proclamaban feminismo,

fea y mal llevada,

destruida por un “hombre pequeñito”.

La conocí sin ganas

una mañana del “post – modernismo”,

en el pupitre de un colegio católico.

No la quise blanca, ni la quise pura.

Hoy sigo marcando su número de teléfono,

pero atiende siempre su nodriza fina

y me repite lo mismo:

que no insista, porque ha salido…

 

*Este y todos los poemas pertenecen al libro en proceso Hipocresías.

Los textos aparecieron publicados originalmente en El Guardatextos.

 

Gonzalo José Bartha (Mar del Plata, Argentina, 1972). Es Diseñador Industrial y Especialista en Gestión Universitaria graduado en la Universidad Nacional de Mar del Plata. En la actualidad se desempeña como Secretario de Asuntos Académicos en un  Colegio Preuniversitario de su ciudad. Fue director de la Revista Signos Vitales – Cultura Creativa (2007-2010) y ha publicado los cuadernillos de poesíaMalabarista de Pekín (2007), Notas al Margen (2008) y Cuadernos de Nóctumo (2010).

 

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